Mapocho Pedaleable: Un proyecto emblemático para Santiago

Durante 4 años, hasta la intervención que realizamos para el Foro Mundial de la Bicicleta en Santiago durante el 2016, nos preocupamos de gestionar, administrar y presentar a la ciudadanía una propuesta para el proyecto Mapocho Pedaleable, de manera tal que se entendiera el real valor de integrar, recuperar y utilizar el río Mapocho como un espacio público, abierto y vivo.

Con este proceso, hemos sido testigos de cómo una iniciativa que venía avanzando en la dirección correcta, se politiza y desvía su curso original producto de la desprolijidad y la improvisación con la que se abordó el proyecto por parte de las ex autoridades de la Intendencia Metropolitana, y a partir de eso vemos cómo actualmente se pone en duda su relevancia al ser cuestionado por políticos urbanistas y otros expertos sin considerar los beneficios que son -sin duda alguna-, sustancialmente mayores. Muchas de esas críticas tienen que ver con la forma en que se llevó a cabo la última etapa que enfrentó el proyecto, más que con el real objetivo que busca la propuesta Mapocho Pedaleable.

Estamos de acuerdo en que destinar más de $6.000 millones resulta excesivo en una ciudad que aún presenta importantes deficiencias que pueden ser parcialmente resueltas con esos recursos. Es por esto, que desde Pedaleable, siempre hemos reconocido la importancia del rol y la participación de los actores privados para que este tipo de proyectos sean viables, sobre todo considerando la relevancia del espacio que se busca intervenir y los montos que se deben invertir.

El 2016, Bitumix donó más de 150 toneladas para asfaltar la ruta y presentar un mejoramiento sustancial a la iniciativa. Por primera vez, tuvimos una superficie más apropiada para pedalear y caminar.

Entendemos también el rol que deben cumplir los organismos técnicos públicos como el MOP o la DOH. Ambos actores son muy relevantes para que los proyectos cumplan con las normas establecidas, pensando siempre en el beneficio de la ciudad y de sus habitantes. Y en nuestra experiencia el proyecto que presentamos no tuvo mayores reparos por parte de los organismos técnicos encargados, por lo que nos llama la atención que hoy surjan esas versiones.

Por otra parte, creemos que comparar los flujos reales del Mapocho 42k con un proyecto que no está en régimen simplemente no es razonable. Siempre hemos apuntado a la integración de ambos proyectos; el Mapocho Pedaleable – en el tramo propuesto -, soluciona las limitaciones de diseño que existen actualmente en el Mapocho 42k, y ofrece un amplio margen de posibilidades para que los peatones recuperen un espacio que ahora prioriza el uso ciclista.

Compartimos también que las activaciones piloto que se hicieron durante el 2017 y principios del 2018, fueron gestionadas ineficientemente. Al mismo tiempo, vemos esto como una invitación a seguir trabajando en el éxito del proyecto y a no borrar todo lo que se ha avanzado en este largo proceso gracias a la excesiva politización de la iniciativa.

Por último, vale decir que es de nuestro absoluto interés que se solucionen todas las diferencias técnicas e ideológicas que puedan surgir en torno al proyecto. Tenemos la convicción de que es un proyecto emblemático para la ciudad de Santiago, una oportunidad única que permitirá crear un vínculo indisoluble con nuestro territorio, recuperando un espacio de altísimo valor natural e histórico.

Pedaleable.org


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